viernes, 27 de marzo de 2009

Sinestesia Informática y manifiesto a la ignorancia.

  • Si mis estudiantes publican sus tareas resueltas por Internet, tareas que desafían sus mentes al punto de desarrollar pensamientos de orden superior, construyen su propio conocimiento.

  • Si mis estudiantes son protagonistas de su propio aprendizaje; utilizando un método pedagógico (WebQuest) recomendado por La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

  • Si mis estudiantes están motivados por ellos mismos, desde lo más profundo de su ser, para resolver de manera creativa e innovadora los problemas académicos relacionados con lo que se enfrentarán en la vida, son educados para la vida.

  • Si a mis estudiantes no los he dejado solos, los acompaño en su quehacer, los oriento y les doy opciones de solución de problemas, sus trabajos son inspeccionados por matrices de evaluación (rúbricas) que definen la "calidad" de sus investigaciones y reportes, que pueden ser revisados en su respectivos portafolios electrónicos (blog).

  • Si mis estudiantes saben más que sus propios maestros, en cuanto a tecnología se refiere, porque utilizan programas que de manera sencilla y sin esfuerzos excepcionales, logran superar las expectativas de cualquiera, en los informes que presentan.

  • Si las estrategias de aprendizaje utilizadas en mi planificación, que presumo de que están basada en competencias, considera en los estudiantes los conocimientos previos que tienen en tecnología, las inteligencias múltiples, los estilos de aprendizaje, análisis, síntesis y gestión del conocimiento, en esta era de sobreabundancia de la información.

  • Si mis estudiantes son ciudadanos legítimos de la era digital, donde el correo electrónico y el uso de blog los faculta para integrarse fácilmente a las comunidades virtuales y redes sociales que hay en la red global, en donde existen otra formas de relacionarse con los demás.

  • Si mis estudiantes demuestran todo esto y más, excediendo mis expectativas, entonces me deje llevar por mi sinestesia informática, donde solo yo veo el color y percibo el aroma de la Tecnología Instruccional aplicada en un modelo virtual para enseñar a aprender.

  • O es que las teorías pedagógicas en las que me baso, ¿no son congruentes con el currículo nacional?, ¿no son compatibles con el plan 2021?, ¿no son humanistas, constructivistas y socialmente comprometidas?, ¿No estoy pregonando la pedagogía de la pregunta de Pablo Freire?.

  • Si tengo el privilegio de contar con estudiantes del siglo XXI y pregono al grado de presumir; que utilizo estrategias del siglo XXI para enseñar a aprender, entonces soy un profesor del siglo pasado que ha vislumbrado un futuro prometedor a mis estudiantes, artífices de un cambio social en donde la educación tecnológica contribuirá al desarrollo sostenible y sustentable de nuestra patria.


Esta meditación me llevó a recordar a dos personajes, que con sus ideas revolucionaron el conocimiento que tenemos de la ciencia:


1. Albert Einstein
"Todos somos ignorantes, pero no todos ignoramos lo mismo".


2. Charles Darwin
"La ignorancia genera confianza más frecuentemente que el conocimiento. Son los que saben poco, y no los que saben más, quienes afirman tan positivamente que este o aquel problema nunca será resuelto por la ciencia".

Otra vez, se preguntará, ¿se le pelo un cable al profe? ¡de la sinestesia se pasa a la ignorancia!

-lo digo sonriendo-Es que me imagino lo que estarán pensando mis estudiantes a leer esta meditación.




Jorge Hernández